La tardes de lluvia cargan con el peso de mi ansiedad, cargan con los papeles vueltos cristal de mis libros, con mis manos que no pueden quedarse quietas, con mis labios abriéndose y cerrándose, queriendo decir mil palabras pero sólo deseando quedarse en silencio.
El viaje viene cargado de promesas que me esperan en el viento, al sur, al igual que me esperan esas mentiras piadosas y la inmensidad de las calles goteando la efervescencia cruel de las nostalgias.
Esa ansiedad me juega sucio y me muestra imágenes que aún no son: Eso de temerle a las despedidas antes que a las llegadas, intentar reclamar un pedazo de cielo que aún no ha sido mio, beber esas gotas de lluvia que aún no caen en esa calle oscura que jamás he conocido.
El viaje viene cargado de promesas que me esperan en el viento, al sur, al igual que me esperan esas mentiras piadosas y la inmensidad de las calles goteando la efervescencia cruel de las nostalgias.
Esa ansiedad me juega sucio y me muestra imágenes que aún no son: Eso de temerle a las despedidas antes que a las llegadas, intentar reclamar un pedazo de cielo que aún no ha sido mio, beber esas gotas de lluvia que aún no caen en esa calle oscura que jamás he conocido.
Y de nuevo estoy acá, sintiendo el eco anticipado del disparo que me anuncia la partida.
Sólo me queda la certeza, con sabor a té, de que este silencio sólo sea un punto de partida.
Y es que hoy sólo quiero ser silencio.
SounTrack: Bebe - Tu silencio
[Pero el silencio es la más elocuente forma de mentir]


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