jueves, 7 de octubre de 2010

Accidentes























Y en el momento justo cuando las nubes parecían acomodarse sin afileres en el cielo, viene la lluvia y las deja huérfanas.
Lo que sigue:
Trasnochar por costumbre.
Volverse ajena.
Autoensimismarse.
Babearse de soledad y rabia.
Entregarse a calambres repentinos en los oídos.

Es mejor permacer en silencio mientras crece el olvido 
sin una mínima esperanza de reencuentro.


SoundTrack: Lisandro Aristimuño - Humo sobre el mar
[Soy parte sin fragmentar, fuí cosas que no soy en violeta, gris y azul]


1 confesiones:

Aguamala dijo...

leo esto justo cuando ando pensando ennubes, nubes negras... http://www.youtube.com/watch?v=QGY68vBlUlc. buen blog :)

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